Nuestra Historia
Una idea que nació hace más de 40 años y sigue creciendo.
Harry Hochstaet y Julia Inés García, psicólogos con una extensa trayectoria en el trabajo con niños y niñas, fundaron La Aldea hace más de 40 años a partir de una manera particular de pensar la infancia y la educación.
Desde entonces, impulsaron un proyecto en el que aprender, jugar, vincularse con otros y crecer con autonomía forman parte de una misma experiencia.
Hoy continúan acompañando a La Aldea como asesores, manteniendo vivo el espíritu que dio origen a la escuela y aportando su experiencia a una comunidad que sigue creciendo y evolucionando.
Una Aldea en la Ciudad
La Aldea nació el 3 de marzo de 1983, con una idea tan simple como profunda: devolverles a los chicos y chicas algo que la ciudad comenzaba a quitarles: el espacio, el tiempo y las experiencias de la vida de barrio.
Todo comenzó en una gran casa colonial de Belgrano. Una plaza de juegos con un sulky y un carro centenario, pequeñas quintas, gallinas, conejos, patos y un enorme arenero formaban parte de ese primer Jardín.
La propuesta buscaba recuperar algo de aquella infancia de vereda y juegos compartidos: encontrarse con otros, crear las propias reglas, explorar con libertad y construir, poco a poco, identidad, pertenencia y autonomía.
Con los años, La Aldea creció, se mudó y abrió su Escuela Primaria. Pero se llevó consigo lo más importante de aquella primera casa: sus cimientos invisibles.
Una manera de entender la infancia y la educación que sigue presente en nuestra escuela: darles a los chicos y chicas tiempo para descubrir, espacio para crecer y una comunidad en la que puedan sentirse parte.

